Una asignatura que, a priori, puede parecer insufrible y desmotivante, ya que es la única de la "fase preclínica" de la carrera que se estudia de cara al MIR. ¿El motivo? Las preguntas de Inmuno suelen ser bastante similares en cuanto al concepto, por lo que estudiar unos pocos temas da mucha rentabilidad.
Empiezo el estudio como siempre. Me leo las conclusiones y veo los temas más prioritarios de cara a enfocar el estudio de una forma lo más rentable posible. De entrada solo pienso en la pereza que me da. Pero me pongo a estudiar y poco a poco veo que no es tan denso como me imaginaba de entrada. Poco a poco voy avanzando y, junto con las Videoclases y unos buenos apuntes de primera vuelta, no se me hace para nada cuesta arriba.
¿Lo bueno? Estudio centrado en unos pocos temas de caracter básico que permiten responder con sultura la garn mayoría de las preguntas de años anteriores. ¿Lo malo? Una asignatura de poco interés clínico, salvo por las hipersensibilidades y las inmunodeficiencias, por lo que hay que volver a refrescar la manera de pensar "molecularmente", cosa que personalmente me resulta horriblemente aburrido. ¿La clase? Una maravilla. Una inmunóloga que ya nos dio la clase de primera vuelta y que además sabe llevar una asignatura así de aburrida hacia un enfoque mucho más dinámico y práctico. Preguntas parecidas a MIRes previos para saber como defendernos. Trucos y mnemotecnicas para memorizar cosas inmmorizables.
Ahora empezamos con Ginecología, una de las medianas-grandes.
Saludos.
A.