Una semana nueva y una nueva asignatura que nos hemos quitado de un plumazo. Ya van cuatro semanas de estudio a la espalda y, aunque el calor llame a la puerta, no se va dando tan mal como imaginaba al principio. Llevadero y de momento no demasiaso intenso.
Esta semana hemos estado con Gine, y aunque me guste bastante su contenido, no puedo negar que es una especialidad engorrosa de estudiarse de cara al MIR. Como siempre, la academia nos propueso un planning que he seguido ciegamente esperando que su experiencia me guíe un poco en el quehacer diario. En principio creía que tendríamos la Obstetricia y la Ginecología en días separados, pero no ha sido así. Unos temas de Obstetricia, otros pocos de Gine... alternando. ¿El criterio? Lo de siempre: la rentabilidad. Un primer día suave, para un acelerón los tres siguientes, y una bajada de ritmo al final. Los temas más trascendentales en el medio, cuando ya estás hecho a la asignatura y todavía no has llegado a cansarte de ella. Mi parte preferida, la Obstetricia, se me ha hecho muy ligera, pero la Gine variaba en función de los temas, llegando a cansarme demasiado cuando me tocaba ponerme con los temas de oncología.
Los TNM. Esos grandes enemigos de cualquier estudiante que se precie. "¡Hay que estudiárselos!" ¿Por qué?, me pregunto. No entiendo qué sentido tiene que me aprenda una clasificación que ni los propios ginecólogos se saben al dedillo y que además pueden consultar rapidamente en cualquier guía. Otra vez más, una de esas cosas que no entiendo de la Medicina: estudia, estudia y estudia, sin importar para qué. No, señores ponepreguntas del MIR, eso no tiene ningún sentido.
¿Lo bueno? Una asignatura que me gusta, con su patología perinatal y el concepto de tratar dos pacientes en uno solo. Un planning bien estructurado que hace que cuando llegues cansado al final no importe demasiado bajar el ritmo. ¿Lo malo? Los temas que hay que estudiarse de memoria pura, que obviamente ya estudiaré en sucesivas vueltas, porque por mucho que intentase memorizar hoy el TNM del cáncer de endometrio, mañana no iba a recordar ni un estadio. ¿La clase? Han sido dos clases en esta ocasión. Una ginecóloga joven, con ganas y con un pensamiento que a mi me cautiva "usad la intuición y la lógica más que la memoria pura". Hacía ver que muchas cosas las puedes deducir con un conocimiento básico y que además se pueden luchar muchas preguntas sin sabérselas al dedillo por completo. Dos clases muy aprovechadas y amenas, aunque claro, cuando en una semana tienes dos clases y un simulacro el sábado, da igual lo bueno que sea, que acabas por los suelos.
Ahora a descansar por hoy, que nos hemos ganado el doMIRgo
A.
